Indios
Dos indios en la pradera:
-Donde estar gran jefe.
-Gran jefe estar en gran cascada.
-Y donde estar gran cascada?
-No saber. Unos días cascar allí, otros días cascar allá.
Dos indios en la pradera:
-Donde estar gran jefe.
-Gran jefe estar en gran cascada.
-Y donde estar gran cascada?
-No saber. Unos días cascar allí, otros días cascar allá.
Hércules, Blancanieves y Quasimodo estaban sentados en un prado haciendo un picnic. Entonces empiezaban a hablar de sus cualidades:
-Hércules: ¿Sabéis?, todos dicen que soy el mortal más fuerte de la tierra, pero no sé cómo puedo probarlo. Esto me preocupa muchísimo.
-Blancanieves: Tienes razón, a mí me pasa igual, todos dicen que soy la más bella, pero ¿cómo puedo estar segura?
-Quasimodo: Sí, y yo, supuestamente, soy la persona más fea del mundo!
De repente Blancanieves tiene una idea:
-¡Mirad chicos!, tengo la respuesta. Le rezaremos a Dios para que nos diga la verdad.
Al día siguiente se encuentran en un restaurante del centro y comientan sus experiencias con Dios.
-Hércules: “Hablé con Dios, y él dice que verdaderamente soy el más fuerte.”
-Blancanieves: “Yo también y dice que realmente soy la más bella.”
Entonces Quasimodo dice todo cabreado:
-¿Quién coño es
Horas antes del baile de fin de curso, una joven muy guapa estaba un poco nerviosa respecto a qué tenía que hacer si algún chico quería propasarse. Su mamá le dijo:
-No te preocupes, es muy fácil. Cuando un chico se te acerque y quiera algo más, tú le preguntas: ¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé? Y eso lo va a asustar.
Con eso, se fue a la fiesta.
En la fiesta, uno de lo chicos empezó a bailar con ella y, poco a poco, a besarla y acariciarla.
Ella le preguntó:
-¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?
El chico inventó una excusa y desapareció.
Un poco después, la misma escena volvió a suceder: un chico empezó a tocarle el culo, besarla… y cuando ella le preguntó por el nombre del bebé, el chico se fue a otro lado.
Más tarde, otro chico la invitó a dar un paseo y, después de unos minutos,empezó a besarla y ella le preguntó:
-¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?
Él seguía besándola y empezó a quitarle la ropa.
-¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé? -volvió a preguntar ella.
Él empezó a hacerle el amor y ella volvió a preguntarle:
-¿Qué nombre vamos a ponerle a nuestro bebé?
Cuando terminó, él se sacó el condón lleno, le hizo un par de nudos y le dijo:
-Si sale de aquí le ponemos McGuiver!
Un misionero estaba realizando tareas de ayuda en una tribu africana, y es llamado por el jefe de la tribu que le dice muy enfadado:
-Venir aquí misionero. Haber nacido niño blanco en tribu.
El misionero intenta quitarse el muerto de encima y le responde, señalando a un rebaño de ovejas:
-Mire jefe, la naturaleza es impredecible. Mire ese rebaño de ovejas blancas, verá usted que entre ellas ha nacido una oveja negra.
El jefe, sofocado, le contesta:
-De acuerdo, yo no decir nada de niño blanco. Tú no decir nada de oveja negra.
Un conductor se encuentra con una cola inmensa en la carretera M-30. Al detenerse le pregunta a un compañero de atasco que es lo que pasa y este le responde:
-Un comando de delincuentes ha secuestrado al grupo completo de Operación Triunfo y están solicitando 1 millón de euros por su liberación y si esta petición no es cumplida en 2 horas los rociarán con combustible y les prenderán fuego. Estamos haciendo una colecta.
-¿Y cuánto han logrado reunir hasta ahora? -pregunta el conductor.
-Según creo unos 480 litros de gasolina, 315 de gasoil, 14 cajas de cerillas y 25 encendedores.
Este era un concurso de latigazos, y eran muchos los participantes, las reglas: El que grita pierde, y así se inicia el concurso, se presentan muchos muy fuertes y fornidos, muchos llegan a los 20, otros pocos a los 30, antes de gritar “ya, ya, ya, por favor” entre todos sale un chavo muy delgado y débil y se decide a concursar, lo amarran y empiezan uno, dos, y así llegan a los 20 latigazos, y la gente se emociona, llegan a los 30 y la gente empieza a contar 31, 32, 33, mientras el joven con lágrimas en los ojos resiste y la multitud lo ovaciona:
-¡Ala vi, ala va, ala vin von va, el mudo, el mudo ra ra ra!
En la prueba de los 50 metros de estilo libre en natación de los juegos Para-Olímpicos destacan 3 nadadores: el inglés, sin brazos; el griego, sin piernas; y el español, sin brazos ni piernas. Dan la salida y el español se hunde. Pasa un minuto y deciden sacarle y medio ahogado dice:
-¡Joder, un año entrenando con las orejas, y me ponen gorro!
En la carnicería:
-Tiene cabeza de cerdo?
-Sí.
-Y patas de conejo?
-También.
-Y alas de pollo?
-Sí señora.
-Oh Dios!! Es usted un monstruo!!
En un fuerte viene el vigía y le dice al capitán:
-¡Capitán, capitán, que vienen los indios!
-Pero, ¿Qúe vienen buscando guerra o en son de paz?
-Creo que de cachondeo porque vienen todos pintados.
Un hombre entra en un bar con una boya bajo el brazo. Se dirige al camarero y le pide una copa. El camarero curioso le pregunta:
-Oiga, ¿Me permite preguntarle que hace con esa boya?
Es que paseando por la playa me encontré una lámpara mágica, la froté y salió un genio que me concedió un deseo.
-Venga hombre, que ya soy mayorcito para que me tome usted el pelo.
Que si, hombre, mire se lo demostraré.
El hombre saca la lámpara, y se la entrega al camarero y éste la frota y aparece un genio muy solemne que le dice al camarero:
-¡Te concedo un deseo, pide lo que quieras!
El camarero casi sin contener la emoción exclama:
-¡Quiero que me des un millón de perlas!
-¡Concedido!
Y al instante el bar aparece lleno de velas encendidas.
El camarero atónito exclama:
-¿Y para qué coño quiero yo un millón de velas?
A lo que el visitante contesta:
-¿Y para qué quiero yo una boya de 25 centímetros?